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domingo, 11 de febrero de 2018

Características del empresario - ¿Usted es apto para hacer negocios?

Su propia empresa suele ser una buena idea para su carrera profesional. Sin embargo, ¿qué hace que algunos empresarios sean capaces de permanecer en el mercado y prosperar bien, incluso si la situación económica no es favorable y otros se ven obligados a cerrar antes de que pueda prosperar? Almuerzo de suerte, historia financiera, conocimiento de la industria - por supuesto, pero no sólo. También puede suceder que alguien sea simplemente un empresario nato. Vea qué cualidades de un empresario contribuyen al éxito.

Características del buen empresario


Por supuesto, es difícil determinar qué rasgos de personalidad funcionarán mejor en una posición dada - el dueño del almacén de materiales de construcción será una persona completamente diferente, y otro que dirige su propia oficina del terapeuta. Sin embargo, hay un grupo de cualidades que pueden ayudarle significativamente a manejar su negocio.

No es de extrañar que un buen empresario tenga confianza. Esta es una característica extremadamente importante al principio - una persona que es consciente de sus propias habilidades y ventajas se esforzará por realizar su idea, superando las dificultades y no doblándose por debajo de ellas. También en los contactos con socios comerciales, clientes o competidores, la confianza en sí mismo permite conversaciones y negociaciones más eficaces.


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Detrás de esta característica suele haber otra: la determinación. Se trata de un pensamiento positivo sobre la idea, la empresa que se está montando y su futuro. De esta manera, puede evitar renunciar a su propia idea después de, por ejemplo, las negociaciones con un banco para la concesión de un préstamo, cuando los analistas señalarán cualquier punto débil que podría poner en peligro el negocio. El empresario también debe ser valiente, y esto no se trata de si teme a la oscuridad, sino más bien de si teme correr riesgos. Llevar a cabo su propio negocio está inextricablemente ligado a la toma de decisiones.

Un empresario nato es creativo e innovador. El pensamiento creativo permite un análisis rápido y flexible de situaciones dentro y fuera de la empresa. Pero cuando surgen problemas, puede encontrar una solución sin precedentes. Por otra parte, la creatividad y la innovación son ya una oportunidad para crear una oferta -productos o servicios- que nadie ha inventado todavía y que puede convertirse en un éxito de la temporada con muchas probabilidades. Hay muchos más.

Pero, ¿cómo no exagerar con creatividad? Aquí aparece un buen sabor y sensación. Esto afecta tanto al producto o servicio que ofrece la empresa como a la propia actividad. El emprendedor debe saber a qué grupo de destinatarios puede dejar ir la fantasía y crear una oferta, y luego su anuncio, a un alto nivel de abstracción, multicolor y ruidoso, y cuándo apostar por colores y sonidos tenues. Del mismo modo debe parecerse a un asiento o a sus ramas.

La última característica, también muy importante para el empresario, es la disposición a cooperar. Hecho - la empresa tiene un dueño, él es el jefe y su opinión cuenta más. Pero es la cooperación - con otras empresas, con subordinados, con los clientes lo que permite el desarrollo y previene el estancamiento. Es una fuente de ideas nuevas y frescas, así que vale la pena utilizar la cooperación.

Características del emprendedor, es decir, ¿quién sería apto para el emprendedor?

Algunas personas sueñan con tener su propia empresa, otras prefieren ser menos responsables, para esto un trabajo más seguro. Sin embargo, a la vida le gusta jugar trucos y puede resultar que no hay trabajos y su propio negocio podría ser rentable. ¿Qué en tal situación - buscar más trabajo o invertirlo todo en su propio negocio?

No puede haber una respuesta inequívoca a esta pregunta, pero vale la pena considerar dos aspectos con más detalle. El primero se refiere a quién y qué es la persona que se enfrenta a un dilema, sin tener en cuenta los rasgos de personalidad antes mencionados. Por lo tanto, es necesario examinar en qué medida deben llevarse a cabo las actividades. ¿Encontrará un empresario potencial - o quizás ya tiene una idea - un nicho para las necesidades de los clientes que no están satisfechos actualmente? Si es así, ¿tiene las habilidades, el conocimiento y la habilidad para producir un producto o servicio capaz de llenar este nicho? Los intereses y pasatiempos de una persona también pueden ser de gran importancia aquí, ya que puede resultar que la futura empresa no se basará en el conocimiento adquirido como parte de la experiencia laboral, sino en el marco de sus actividades favoritas. También vale la pena concentrarse en la base financiera - antes de que la actividad genere ingresos, puede requerir algo de financiación al principio.

El segundo grupo de preguntas, por otra parte, se refiere a los motivos de una persona que está pensando en su propia empresa. La falta de empleabilidad es a menudo el primer argumento, pero a veces puede no ser suficiente. Sin embargo, la idea se vuelve borrosa cuando una persona ya sabe cómo le gustaría darse cuenta como empresario, es decir, si tiene una idea para su propia empresa. También el deseo de gestionar individualmente el tiempo, de tener un sentido de independencia y libertad puede predisponer a la creación de una empresa. Sin embargo, si alguien no es capaz de movilizarse a sí mismo, pero necesita supervisión y responsabilidades claras para su trabajo posterior, debería volver a pensar en su propia empresa.